Universitario terminó festejando su permanencia en Primera A. Merecida pero sufrida. Le costó tanto como se sabía que iba a suceder. Pese a perder 35-14 contra Pucará, la derrota de San Albano 33-23 ante San Cirano le aseguró la salvación.
La U se tendría que haber quedado tranquilo el sábado pasado en Corimayo, pero ese empate 42-42 lo perturbó. Jugó pensando en el otro partido que en teoría San Albano iba a “perder tranquilo” pero que fue ganando hasta pocos minutos antes del final. Encima como el primer tiempo en Villa Celina duró tanto el final en Gonnet se demoró casi 15 minutos. Recién entonces llegó el desahogo.
¿Por qué se mantuvo Universitario? Como primera medida porque el torneo se planteó con un solo puesto de descenso. Segundo porque supo ir haciendo pie en la categoría y salvo en pocos partidos nunca fue superado de principio a fin. Sin ir más lejos el sábado, ya que Pucará facturó las cinco veces que pisó campo rival.
Tuvo en Lorenzo D’Onofrio a su jugador más desequilibrante, un pack fue fue para adelante en el scrum contra todos los rivales y unos backs que supieron hacer tries (Alejo Vergel fue el abanderado). Varios jugadores debutaron y tienen el crédito abierto para seguir creciendo.
Sufrió casi toda la primera ronda su cancha suspendida pero después de la cuarta fecha empezó a sumar puntos, claves. Y en la mitad del torneo mostró su mejor versión.

Tendrá que mejorar para el próximo año, principalmente en tener a todas sus categorías competitivas, en no depender de sus jugadores más experimentados (necesitó mucho de Juan Wilchez, Beto German, Jero Almeida y Ramiro Álvarez) y saber cerrar los partidos, ya sea en triunfos como en punto bonus defensivo. Pero ya sabe que lo hará en Primera A. Por lo pronto el sábado siguiente se medirá ante un equipo que en 2026 jugará Top 12: Atlético del Rosario.
















