Carlos Cataldi fue otro de los exjugadores de rugby platenses que estuvo en la Guerra de Malvinas. Tenía 18 años cuando jugaba en San Luis y empezaba sus estudios en la facultad de Ciencias Económicas de la UNLP. Hasta que le llegó la citación de presentarse nuevamente en el Regimiento 7.
“Mi último año de rugby fue en 1980. Al año siguiente me tocó el Servicio Militar Obligatorio y al otro ir a la Guerra”, comenzó su charla con Capital Rugby, quien fuera durante muchos años entrenador del rugby infantil y tesorero de la institución.
“El aviso que íbamos a la Guerra fue difuso en su momento. No sabíamos a dónde íbamos y a los pocos días estábamos en combate. Fue una sensación de asombro pero hoy, con el diario del lunes, me doy cuenta que vivíamos el día a día”, continuó.
Estuvo en la Compañía Comando de la sección Morteros, a 12 kilómetros de Puerto Argentino. Permaneció allí los 73 días que duró la Guerra. “Éramos un grupo de artillería y nuestra batalla fue por encima de la Infantería”, siguió y confesó que los últimos días fueron un descontrol.
Como todos los que estuvieron allí sufrió frío, hambre y miedo. Y una importante pérdida de peso.
“Al volver sufrí todos los ‘des’ que te imagines: desnutrido, desanimado… Estuve un tiempo en recuperación y luego me metí de lleno en la facultad. Desaparecí del rugby y una vez que encaucé volví al rugby y sigo ahí”, dijo este excombatiente que asegura vivir estas fechas del 2/4 al 12/6 con mucha intensidad y sensibilidad.
“Como a todos me tocó perder amigos y compañeros. El Regimiento 7 fue el que más bajas tuvo”, cerró Cataldi, el exjugador de San Luis que estuvo en Malvinas. El otro con vínculo con el Club fue Fernando Magno.















