Entrevista a Martín “Turco” Asse, una figura emblemática del rugby platense y del Club Universitario de La Plata. Tuvo su debut en la Superior de la U a finales de los años ’80 y jugó durante la década del ’90. Hooker aguerrido, de los forwards de antes y líder. En el sitio Unodebateria recorrió su paso por el rugby y dejó varias perlas.
Empezó a jugar al rugby en la secundaria porque lo invitaron. Según sus palabras, era “bastante malo y bruto” para el fútbol y rápidamente encontró su lugar en el Club Universitario.
Define al rugby como el espacio que lo “salvó”, permitiéndole canalizar la violencia y la agresividad en el lugar y momento indicados (dentro de la cancha) para evitar problemas fuera de ella.
Aunque jugó con los Pumas Classic y en seleccionados provinciales, aclara que nunca se sintió un “Puma” de élite. Jugaba de hooker con 86 kg, cuando a nivel internacional se requerían más de 100 kg, pero siempre se sintió a la par para competir con cualquiera.
Para él, el scrum es la formación donde un pack de forwards ejerce su supremacía y demuestra las ganas de ganarle al rival. Defiende el entrenamiento tradicional con la máquina de scrum, argumentando que más allá de lo físico, “educa el cerebro” para el combate y fortalece la unión del equipo.
Menciona con mucho respeto a figuras como Juan Damioli, Jorge Lamberti y Hugo Pardini, entre otros que formaron packs “bravos” en Universitario.
Y en la entrevista relata una famosa anécdota donde un rival de GEBA le arrancó un pedazo de oreja. Para no dejar de jugar, se hizo fabricar una oreja de plástico a medida para protegerse durante el resto del torneo.
Nombra a jugadores como el “Caña” Varela y Marito Espinel (de San Patricio), con quien pasó de ser un rival acérrimo en la cancha a un gran amigo en la actualidad.
Fuera de las canchas fue dueño del emblemático bar platense Tinto a Go-Go junto a otros socios vinculados al rugby y las artes.
Por ese bar pasaron diversos artistas; menciona su amistad con Jorge Pinchevsky (quien vivió con él un tiempo) y su aprecio por Manuel Moretti de Los Estelares.
Durante años trabajó organizando eventos de rugby en las playas (Pinamar) y supervisando promociones de Fernet Branca en los terceros tiempos.
Desmitifica la idea de que el rugby es solo para “chetos”, afirmando que el deporte bajó rápidamente a la “gente común” y sirve para contener a individuos vulnerables que necesitan expresar su pasión.
En su juventud fue un seguidor apasionado de la hinchada de Gimnasia y Esgrima La Plata, antes de volcar toda su energía a entrenar divisiones juveniles de rugby.

















